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[Entrevista] Fat White Family: “Casi todo acaba indudablemente en olvido y fracaso, pero lo haces de todos modos”

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Fat White Family servían para salvar un match ball y acabaron el partido alzando el trofeo. «Serfs Up!» pudo ser el disco que acabara con la banda, pero resultó ser su mejor trabajo. El primero que entregaban a Domino. Para grabarlo tuvieron que huir de todo lo que suponía para ellos Londres en aquel momento: distracción y heroína. Saul, el hasta aquel momento principal compositor de la banda, tuvo que ser despedido por complicaciones derivadas de su adicción a las drogas. Una vez afincados en Sheffield, tocaba recomponer la banda y preparar el nuevo material.

Con Fat White Family nunca se sabe. En mitad del proceso de composición, transcurridos ya nueve meses, se reincorpora al grupo un Saul ya recuperado. «Serfs Up!» es su trabajo más accesible y luminoso. Es también la primera vez que nos ponen a bailar. Una mutación de su sonido que, sin embargo, no lo despoja de toda la peligrosidad inherente a Fat White Family. Con el paso de los años se han labrado una reputación que los señala como una de esas bandas de directo salvaje. Lo podremos comprobar próximamente en los conciertos que tienen programados en Biarritz (2 de febrero, Atabal), Madrid (6 de febrero, Sala Gotham), Valencia (7 de febrero, La Rambleta) y Barcelona (8 de febrero, Sala Apolo). Entradas, aquí.

De su paso por España, la gestación de «Serfs Up!» y su relación con Domino, entre muchos otros aspectos, charlamos recientemente con Lias Saoudi, cantante y líder de Fat White Family.

«Serfs Up!» suena más optimista e inspirador que sus dos predecesores. ¿Cómo describirías el estado de ánimo del disco?

Te diría que probablemente no es muy difícil sonar más inspirador que el segundo álbum, siendo este un ejercicio que parte del dolor, la auto-flagelación y la auto-destrucción. Supongo que, comparado con eso, había un poco más de optimismo en el grupo. En cuanto al contenido, creo que es por el estado de ánimo actual o incluso el clima espiritual existente en el Reino Unido y supongo que en el mundo, donde se está produciendo un alzamiento, pero la clase obrera está optando por la revolución equivocada. Una especie de doble sentido irónico, supongo, como si estuviéramos dirigiéndonos a algún lugar, de camino a la tierra prometida, quizás. Tal vez eso sería una mejor manera de hacerlo. También la gente en el grupo estaba consumiendo menos heroína y pasándoselo mejor.

El álbum fue compuesto en Sheffield. ¿Por qué escogisteis esa ciudad? ¿Qué era lo que estabais buscando arriba en el norte?

Parte de mi familia son gente del norte, la otra mitad son argelinos. La razón por la que estábamos en Sheffield… hubo varias razones. Una es que he estado trabajando ahí en el proyecto en años anteriores, por lo que para mí ha acabado siendo un sitio donde ya conozco a parte de la comunidad musical. Ya conocía la ciudad y tenía algunos amigos. Mi manager también vive ahí. Así que resultaba fácil estar ahí. Ya sabes, necesitábamos escapar de nuestras mierdas y las drogas y el sinsentido y los egos desorbitados, toda esa mierda. Sheffield tiene una historia musical interesante. Música electrónica, vanguardia. Sabíamos que teníamos que reconstruir la banda tras sufrir algunos rasguños. En aquel momento, Saul ya no iba a trabajar más con nosotros. Volvió a mitad del proceso. En aquel momento era algo así como “ok, tenemos que dar con una manera de resolver esto”, por lo que va a llevar su tiempo. Y solo tienes un presupuesto del sello con el que trabajar y todo eso, así que económicamente tenía sentido. Así que había un puñado de razones, era un buen sitio para concentrarse.

Has hecho referencia a la ausencia de Saul. ¿Qué significó para ti? ¿Llegaste a estar preocupado por el futuro de la banda?

Personalmente, sí lo estuve porque siempre he tenido una relación muy estrecha con él a la hora de componer. Nuestra relación se había visto deteriorada después de años de estar de gira con una intensidad brutal y de un estúpido abuso de las drogas. Todos perdimos un poco la cabeza y entonces es cuando sufres las consecuencias. En cuanto a mi hermano pequeño, creo que él lo vio como una oportunidad para componer más. Creo que me inquietó durante un tiempo, no sabía realmente lo que estaba haciendo. Se podía ver de esas dos maneras. De ahí salieron cosas buenas y malas. Creo que al final resultó en una relación laboral y una amistad más consolidada. No sé, si puedes superar situaciones realmente complicadas como esa…

¿Dirías que lo que ocurrió en Sheffield os hizo más fuertes como banda?

Sí, así lo creo porque todo el mundo esperaba que lo dejáramos llegados a ese punto. Ya sabes, creo que simplemente todos habían asumido que desapareceríamos consumidos por nuestros problemas con la droga. Y algo así ocurrió, la típica historia donde tienes que volverte a ganar cierto respeto de gente que en realidad lo que le preocupa es la música y que pasa absolutamente de cuestiones morales relativas al consumo y la destrucción. Definitivamente, acabamos sintiéndonos mucho más sanos. Creo que para nuestro próximo álbum vamos a ir un paso más allá. Queremos hacer algo en Argelia. Tal vez productores africanos o alguna cosa así. Una idea similar, llevarlo a un lugar similar donde haya menos distracciones. Estoy buscando música diferente y un enfoque distinto. Aprovechar la oportunidad en vez de desperdiciarla.

En cuanto al proceso de composición de «Serfs Up!», es curioso porque Saul acostumbraba a ser el que tenía un patrón del álbum en su cabeza y esta vez fue diferente. Tuvo que integrar sus ideas en un proyecto ya empezado hacía meses. ¿Dirías que llevar a cabo este proceso de manera diferente fue bueno y acabó enriqueciendo el disco?

Esta es una pregunta que todavía persiste en la banda. Y obtendrás una respuesta diferente de mí, otra distinta de Saul y otra por parte de Nathan, por lo que solo puedo hablar por mí mismo. En mi opinión, lo que pienso es que supuso que tirara en direcciones que quizá ni siquiera hubiera querido o se hubiera planteado explorar. Creo que su principal contribución son algunas de las mejores canciones que ha escrito y canciones con las que puedes bailar. Cosas como ‘Fringe Runner’ o ‘I Believe In Something Better’. Así que lo que a él no le gusta del álbum creo que es de lo mejor que ha hecho. Bajo mi punto de vista, siempre me parece algo contradictorio. Es bueno ponerte a prueba de esa manera. Creo que, de alguna manera, es saludable ponerte a prueba.

Quería preguntarte por ‘Feet’. Desde luego, es una de vuestras mejores canciones, pero leí que su desarrollo y producción fue un proceso muy duro para vosotros como banda. ¿Puedes explicar brevemente la discusión que tuvo lugar en el seno de la banda? ¿Qué ocurrió durante el proceso de composición y grabación de ‘Feet’?

Pasaron muchas cosas durante la composición y grabación de esa canción. Nathan escribió la mayor parte de la misma, pero aún no había podido acabarla. Entonces fue cuando Saul se reintegró en la banda. Nathan era bastante receloso acerca de ‘Feet’, no quería que se hicieran cambios ni nada. Lo consideraba algo así como su bebé. Al final, acabamos por concretar dos versiones completamente separadas. Una contaba con la producción de Saul y otros músicos ajenos a la banda, otra la hizo Nathan con Gam y Dante de la banda Sweat junto a otro productor ahí abajo en Londres. Así es como finalmente lo resolvimos. Ahora, en retrospectiva, es casi cómica esta guerra que se prolongó durante meses y meses y meses. Recuerdo una reunión con Domino Records donde estuve cenando con Laurence Bell, el presidente de la compañía y el que nos fichó. Yo le dije: “mira, simplemente no vamos a hacer esta canción”. De alguna manera, intenté echarme atrás. “Mira, de verdad que no puedo acabarla. No consigo que Nathan y Saul se pongan de acuerdo en esto, así que simplemente vamos a tirar con lo que tenemos”. Creo que es la primera vez en mi vida en la que he visto a un sello discográfico ser tan firme en algo: “tenéis que acabarla. Llegados a este punto, no tenéis elección”. Quiero decir, esto es por los arreglos de cuerda y por cosas así. ¿Sabes a lo que me refiero? Así que incluso esa rendición con esta canción es algo que me tuvo así: “esto es algo que no va a acabar jamás”. Era una agonía. Yo pensaba: “no puedo escapar. No puedo escapar de esta puta canción”. Aunque me encanta y estoy realmente orgulloso de ella, no es algo que vaya a escuchar. Es como cuando suena Beethoven en La Naranja Mecánica. Bien documentado.

Ahora que hablas de Domino, «Serfs Up!» es vuestro debut con este sello. Cuando fichasteis por el sello, Laurence Bell habló de la perspectiva de llevar a Fat White Family al siguiente nivel. ¿Consideras que la compañía discográfica os ha ayudado a lograrlo?

Cuando la gente habla de sellos discográficos en esos términos, ¿a qué se refiere en realidad? No significa nada. ¿Qué es el siguiente nivel? Un sold out en el Alexandra Palace, supongo. Quiero decir, no lo sé. Diría que estamos plácidamente estabilizados. Me refiero a que tenemos por delante una gira por España y Portugal y es algo que no hemos hecho antes. No hemos ido nunca a Asia. Así que tenemos por delante grandes cosas que parecían estar aparcadas en un cajón. Esto supone una gran recepción para este disco. Parece que ha funcionado bastante bien. Quieren que hagamos otro disco. Espero que estén suficientemente satisfechos con el resultado. Es algo extraño, ¿verdad? Donde el arte se topa con el comercio. Es algo controvertido. Es un lugar donde tú eres un escritor, músico o lo que seas, tú prefieres ni siquiera pensar en eso, pero entonces tienes que pensar en eso. Quiero decir, nadie hablar de eso, pero todos están pensando en ello. ¿Está la sala llena o medio vacía? ¿Cómo de grande es la sala? A todo el mundo le pasa esta mierda por la cabeza, nada que puedas evitar. No sé, estás solo ante esto. Tratas de diseminar estas partes de ti mismo en un mundo al que acabas de llegar. Nunca has acabado y nunca estás completamente seguro. Casi todo acaba indudablemente en olvido y fracaso, pero lo haces de todos modos. Simplemente, ahora es diferente. ¿El siguiente nivel? No lo sé, pero me siento bien al respecto.

Empleasteis el dinero de Domino en construir vuestro propio estudio. ¿De qué manera disponer de vuestro propio estudio ha cambiado la manera en que trabajáis?

Bien, construimos ese estudio y ahora lo vamos a trasladar a Noruega. Un amigo que antes regentaba el Queen’s Head Club, que es donde empezamos, ahora tiene una casa en un fiordo en Noruega, a una hora y media de Oslo. Hemos movido todo nuestro equipo ahí. ¿De qué manera lo cambió? Cambió y simplemente nos dio un marco operativo mucho más relajado. Ahora cuando en pienso en cómo hicimos el álbum, volviendo de nuevo a la ausencia de Saul, yo iba a trabajar con diferentes equipos de gente proveniente de Londres. Algo así como coger y seleccionar diferentes grupos de gente, mezclarlos entre sí y ver qué pasa. Inicialmente teníamos un espacio muy, muy pequeño, del tamaño de una habitación, y ahí tenían lugar este tipo de experimentos. Entonces nos mudamos a un espacio más grande e invertimos mucho dinero en un equipo decente. Esto nos dio mucha más libertad y nos dio esa libertad en la que no tienes que estar pendiente del reloj. Ya sabes, cada día costándote 5.000 pounds. Lo hizo todo mucho más cómodo. Podríamos simplemente haber seguido, haber seguido trabajando en ello. Si ‘Feet’ tenía que llevarnos 5 meses, entonces haberle dedicado 5 meses. Entonces hubiéramos podido permitirnos que ocurriera esa tragedia y continuar sin que eso supusiera un gran desastre.

Al principio, hablando del contenido del álbum, te has referido a la situación política del país. En vuestro videoclip para ‘Tastes Good With Money’ la idea de referenciar a Monty Python surge del absurdo y confuso panorama político que está viviendo el Reino Unido. ¿Qué opinas del resultado de las recientes elecciones? ¿De qué manera crees que está teniendo un impacto en la generación más joven?

No me sorprendió mucho. Esperaba una mayoría conservadora, pero no esperaba que fuera tan brutal. La mitad de mi familia es gente de clase trabajadora del norte de Inglaterra que proviene de la minería, son una antigua familia minera de Huddersfield y alrededores. Normalmente cuando hay elecciones o un referéndum, les pregunto a un par de miembros de mi familia qué opinan. Habitualmente es una buena manera de calibrar por dónde va a ir la cosa. Todos y cada uno de ellos me decían: “de ninguna manera puedo votar a Corbyn”. Ya sabes, nadie de esa parte del país se habría planteado siquiera votarle. El hecho de que a la gente de esa parte del país les resulte imposible simpatizar con este tipo, junto con las innumerables difamaciones desde la prensa y los ataques patrocinados por Murdoch hacia su persona, hacen que a la gente de allí les resulte imposible votarle.

En cuanto a la gente joven, creo que están preocupados. Supongo que lo que me decepciona de la gente joven es esta superioridad moral que tienden a adoptar cuando se trata de esto. De alguna manera, creen que está todo hecho vistiendo una camiseta y diciendo que “todos los que votan a los tories son basura” y que todo el que votó por dejar la Unión Europea es un maldito racista. Creen que por asumir esta retórica van a cambiar el ambiente en el que viven, cuando lo que en realidad están haciendo es poner más difícil la reconciliación de una población dividida. Creo que los jóvenes de clase media de ciudades metropolitanas no entienden a la gente que vive en su país. No entienden cuán lejos les han dejado a la deriva. No entienden la raíz de la xenofobia, el miedo y la ira que se ha ido gestando en esos sitios en los que durante décadas no pasaba nada. Ahora casi que es demasiado tarde. Y en vez de compasión, los que obtienen es este juicio. A menudo lo encuentro descorazonador.

Estuviste un par de meses en el sureste asiático buscando un periodo de aislamiento y mucho material del incluido en este disco proviene de ese momento. ¿Sientes la necesidad de escapar de nuevo? ¿Tienes algún destino en mente?

Definitivamente, sí. Esto es algo que siempre quiero hacer. Ya no tengo un piso alquilado en alguna parte. No vivo en un piso o en una habitación. Me muevo de una parte a otra. Cuando tenga el tiempo para poder volver a hacer eso de nuevo… he estado pasando bastante tiempo en España. De hecho, Saul ha estado viviendo ahí, en Cadaqués.

Wow! ¿De veras? ¿En Cataluña?

Sí, en Cataluña. Tenemos a algunos amigos viviendo ahí. Pasar algo de tiempo ahí sería genial. No he estado nunca en Sudamérica, por lo que el continente entero me interesa. Mi idea es deambular por ahí y tener la oportunidad de hacer eso. Mi castellano es terrible.

(Ríe) Tienes algo de tiempo para practicarlo hasta febrero.

Me encantaría volver a Asia. Vamos de gira a Asia, así que tal vez me quede por allí un mes, si tenemos tiempo tras eso para poder deambular un tiempo. Para mí, es una gran parte del proceso. Deambular por ahí e ir anotando cosas. Soy un poco holgazán, en realidad. Debería escribir más de lo que lo hago. Tiendo a poner a leer y a sentarme sin hacer nada pensando en escribir que realmente escribiendo. Pero supongo que es parte del proceso.

Desde luego, a mí también me pasa. A propósito de la referencia a Shane McGowan en ‘I Am Mark E Smith’, me gustaría saber qué opinión te merecen The Pogues y su cantante. ¿Eres fan de la banda?

Sí, por supuesto. Me encanta Shane McGowan, amo a The Pogues. Todo lo enraizado en la música folk celta tiene interés y valor. Me mudé a Londres cuando tenía 18 años. Era como si pudiera construir mi identidad de nuevo, mi propia personalidad. He crecido en Irlanda, Escocia e Irlanda del Norte. Como te decía, mi madre es de Irlanda del Norte y mi padre es argelino. De alguna manera, podía ir cambiando entre todos estos personajes. Uno de los personajes que escogí fue esta especie de suplantación del borracho irlandés que hacía McGowan. Un poco bochornoso, visto con perspectiva. Esa fue uno de los primeros inputs. Cuando tienes esa edad, no tienes ni idea de lo que estás haciendo. Shane McGowan fue una de las primeras referencias a las que admiré como un modelo a seguir. Creo que era impresionante. Combina dos de las cosas que más amo, música y literatura. Me encanta cuando la gente es capaz de combinar esas dos cosas con éxito. Es lo más fácil y placentero de absorber.

Working Men’s Club ha estado recientemente abriendo vuestros conciertos. Creo que son una de las nuevas bandas a tener en cuenta. ¿Los has escuchado? ¿Qué opinión te merecen?

Los he escuchado mucho porque han estado de gira con nosotros. Tiene muy buen groove. Es un poco increíble. Syd, interesante chaval. Quiero decir, solo tiene 18 años. ¡Y ya ha hecho bastantes cosas! Yo no empecé a girar hasta que tuve 26 o 27 años. Es una edad bastante extrema para soportar toda esa carga. Me parece muy interesante lo que se trae entre manos. Creo que si es capaz de mantenerse firme y mantenerse alejado de mierdas y el sello discográfico no intenta exprimir cada gota de su sangre, le irá bien. Creo que en algún momento acabará haciendo trabajos realmente interesantes. Crecerá en una dirección interesante. Eso espero.

Eso es todo por mi parte. ¡Os esperamos pronto en Madrid y Barcelona!

Muchas gracias. ¡Un placer!

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