Entrevista

[Entrevista] Iceage: «Las limitaciones pueden ser un gran regalo»

Con motivo del lanzamiento de «Beyondless», en Binaural nos dispusimos a hablar con Elias Bender Rønnenfelt, vocalista de Iceage. El cuarto trabajo de los daneses, uno de los discos recomendados por Binaural.es en 2018, explora desde la grabación analógica las sonoridades del punk blues, sin caer en la autocomplacencia y con una sección lírica aún más árida e interesante que la de sus anteriores LPs. El cuarto trabajo de los escandinavos salió al mercado este pasado viernes, 4 de mayo de 2018 bajo Matador Records. Aquí os dejamos la conversación que nos sirvió para descubrir más sobre uno de los dorados lanzamientos discográficos del mes.

Han pasado cuatro años desde el último disco de Iceage, ¿cómo ha influenciado todo este tiempo y el trabajo con Marching Church en «Beyondless»?

Creo que es sólo una cuestión de acumulación. Quiero decir, cualquier cosa que yo empiece con Iceage o fuera del grupo, no importa lo que haga, es un proceso de aprendizaje. Captas conocimiento y equipaje de cualquier cosa que hagas, así que no sé exactamente cómo ello ha influenciado, pero es sólo experiencia y… cualquier evento vivido o cualquier o cualquier cosa que se cruza en tu camino la llevas contigo, así que he aprendido algunas cosas trabajando en Marching Church, y exactamente cómo se han manifestado en lo que hemos hecho con Iceage no estoy seguro qué determinó qué, pero no creo que puedas hacer nada sin que, de algún modo, deje una marca en ti.

Colaboraste con Sky Ferreira en «Beyondless» y también con Marching Church. ¿Cómo acabasteis trabajando juntos?

Eso fue en los estadios finales de la escritura de ‘Pain Killer’, y simplemente se hizo patente para mí que la canción podría reunir una gravedad totalmente nueva en su significado teniendo otro vocalista. Así que traté de pensar quién podría hacer eso para la canción y ella fue la primera que me vino a la cabeza. Podía imaginarla en la canción, así que le pregunté y afortunadamente pudo ofrecer su presencia al tema, y creo que ello elevó realmente el resultado final.

Grabasteis el álbum en analógico, ¿verdad?

Primero de todo porque el estudio en el que estábamos tenía una grabadora de cintas realmente buena. Para el tipo de música que hacemos la cinta aporta una profundidad y tiene un calor que si la música nunca abandona un ordenador no adquiere. Tiene esta especie de sensación plástica y eso no representa nuestro estilo. La cinta nos beneficia en eso. No es porque queramos hacer nada retro, o imitar un sonido del pasado, es sólo que una buena grabadora de cintas suena realmente bien.

¿Y esto condicionó el modo en el que grabasteis el disco?

Grabar en cinta te da una sensación de limitación, y considero que las limitaciones pueden ser un gran regalo. Si tienes opciones ilimitadas puedes perder la cabeza, pero tener un poco de ello creo que es bueno para el proceso.

El disco suena especialmente maduro y cambiado ¿Qué queda de la banda que grabó «New Brigade»?

Yo creo que todo sigue ahí, pero no estamos interesados en repetirnos a nosotros mismos. Ya hicimos «New Brigade» y ningún disco debería ser una mera continuación de lo que otro fue. Nosotros siempre tratamos de ir un poco más lejos en lo que hacemos, cosas que se sientan nuevas para nosotros mismos, y no tenemos interés en reiterarnos interminablemente. Necesitamos coger lo que tenemos como territorio familiar y tornarlo quizá hacia algo en lo que no creíamos que pudiéramos hacerlo. Incluso a riesgo de fracasar, tratamos de mantener nuestra música excitante para nosotros.

Eso lo habíais comentado, que en cada disco tratáis de acercaros a otros géneros o pasar a través de ellos ¿Dónde tratáis de llegar con «Beyondless»?

Creo que simplemente tratamos de retratar un estado mental. Se convierte en un retrato de cómo nuestras mentes estaban por ese entonces y de dónde la vida nos ha dejado. Cada disco se convierte en una documentación de cómo nuestras vidas están a través de la música. Y de eso se trata, de que sea algo más tangible que solamente la música.

¿Así que esta pretensión de seguir cambiando el sonido seguirá siendo identidad de Iceage?

No creo que nunca grabemos algo donde no intentemos llevar las cosas más lejos de lo que estaban anteriormente. Es sólo el modo en el que trabajamos, no podemos hacerlo de otro modo. Si se vuelve estable deja de hacerse interesante para nosotros. Así que creo que en los discos que hagamos en el futuro trataremos de lanzarnos hacia nuevo suelo siempre.

En la sección lírica el resultado es cada vez más complejo y vigoroso, no se parece mucho a la mayor parte del trabajo en esta sección de otras bandas coetáneas a la vuestra. ¿Qué escritores te están influenciando actualmente?

Bueno, el título del disco viene de un poema de Samuel Beckett llamado ‘Wostward Ho’, y aquello fue una influencia bastante directa. Henry Miller ha sido una gran influencia para mí durante muchos años, Yukio Mishima, George Bataille… No estoy exactamente seguro de qué influencia vino de dónde, pero desde siempre lees a un autor y abre tu idea de lo que el lenguaje puede hacer o alcanzar, aunque no estoy siempre seguro de lo que me llega y lo que no. Esos nombres son relevantes cuando se trata de las epifanías que me vienen a la hora de tratar con la lengua.

¿Y crees que la música es la forma de sentirse como ellos se sintieron en su tiempo?

No, creo que… bueno, algunas cosas sí, con cómo intentamos plasmar emociones en forma de arte… Algunas emociones son básicas de los humanos, retornan siempre y son atemporales, y otras tienen que ver con el modo en que vivimos hoy en día. Pero no, no escribo música para conectar con los escritores del pasado, aunque siempre te puedes acercar.

¿Y qué te empuja entonces a seguir escribiendo música?

No puedo explicarlo mejor que como algún tipo de urgencia dentro que se conecta con mi mente. Así mi mente piensa en escribir canciones, y escribo porque tengo que hacerlo. Creo que si no lo hiciera crecería algo dentro de mí, y causaría algún tipo de efecto negativo. Así que creo que es algo que necesito hacer con el fin de… Permanecer de algún modo.

El álbum es muy homogéneo, pero me parece que la segunda mitad es más oscura y suena más dura, incluso más lenta. ¿Lo sientes tú así?

A ver… Sí, la cara B del disco tiene un set de tiempos más lentos y es más decidida. Sí.

Sí porque el orden de las canciones suele ser relevante… Así que ¿Por qué pusisteis ‘Beyondless’ la última siendo la que da nombre al disco?

Sentíamos que esa canción es como una conclusión en erupción para el álbum. Creo que cuando organizamos el orden de las canciones parecía el camino adecuado de colocarlas. Siento que el disco te lleva hacia una especie de cacofonía, una montaña rusa emocional… Pero tampoco lo pensamos demasiado, simplemente tenía sentido de ese modo para nosotros.

Incluso con toda esta oscuridad el álbum está lleno de júbilo y gloria. ¿Sientes esta especie de euforia en «Beyondless»?

Creo que en nuestra música siempre ha habido una sensación de dualidades chocando entre ellas. Estas pueden ser júbilo y tristeza, o éxtasis y desesperación, o anhelo y pasión… Todas en la misma canción, porque creo que así es como es la vida. Así que es siempre una paleta entera de emociones golpeándose juntas, sí.

¿Es entonces ‘Beyondless’ una fiesta o una orgía sobre la nada?

No, no creo que haya mucha nada sucediendo, es más profundo… Quiero decir, podría ser una orgía, pero lo opuesto a la nada.

Orientado entonces a todo lo que sucede en la vida

Sí. Creo que siempre hemos sido de expresar polos extremos de emociones e impresiones así que… Está lleno con mucho material y no hay forma fácil de explicarlo.

Entonces crees que el mundo necesita música que no mire la vida de forma nula.

No, creo que la negatividad es un modo muy válido de mirar las cosas y ciertamente creo que yo tengo una buena cantidad de ella. Pero de nuevo, para nosotros no es una cuestión de blanco o negro, nosotros estamos más interesados en explorar las áreas grises. O algo que tenga nuevos parámetros en ello.

¿Dónde situáis, pues, la vanidad en vuestro discurso?

¿La vanidad? Es algo que la mayor parte de la gente tiene, una pulsión que se extiende, pero creo que cuando tienes que expresarte tienes que zambullirte. Y haciendo música como esta tienes que pelar ese estrato, y llegar a alguna parte de ti mismo que esté por debajo de la vanidad, si eso tiene sentido.

¿Pero estás entonces invitando a la gente a ser arrogante o narcisista?

No estoy invitando a nadie a hacer nada, sólo trato de expresarme.

¿Entonces vuestra música no tiene nada de comunal o compartido?

Creo que la música tiene la habilidad de que, si escuchas a alguien expresarse sobre sí mismo, tal vez otra persona lo reconozca… Y eso es lo que la música puede hacer. Puedes oír a alguien hablar sobre su corazón roto y de algún modo puedes coger ese sentimiento y ponerlo sobre ti. Y por eso la música tiene ese sentimiento poderoso siempre, pero no estamos intentando dar algún tipo de mensaje a la gente; es sólo expresión.

Iceage estarán en concierto en Barcelona, Madrid y Sevilla en el mes de octubre.

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