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[Entrevista] Modest Mouse: «el álbum habría sido prácticamente el mismo sin la pandemia»

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Brock y los suyos son el claro ejemplo de que lo bueno se hace esperar. Después de seis años de su último disco de estudio y algunas pistas testadas en 2019 –que desafortunadamente no formarán parte de su próximo trabajo-, la banda norteamericana apuesta todo con “The Golden Casket” (Epic Records, 25 de junio de 2021), con el objetivo de revalidar así ese título de capos del rock alternativo que llevan labrándose desde mediados de los noventa.

Las largas esperas entre un álbum y otro parecen ser ya marca de la casa para Modest Mouse, quiénes en palabras de Isaac Brock, no se ven repitiendo fórmulas ya empleadas con el fin de alimentar la industria de manera vacía. Les gusta reposar lo que crean, valorarlo, re-grabarlo si procede, y desde la calma crear aquello que mejor exprese esa esencia insatisfecha y crítica que tanto les caracteriza. Brock es de pocas palabras, pero no da puntada sin hilo. Con una misteriosa simpatía y un aura reflexiva de lo más inquietante, responde a nuestra llamada para charlar desde su residencia en Portland, a escasas horas de actuar en el show de Jimmy Fallon.

Menuda semana, ¿no? El lanzamiento del nuevo álbum y actuación incluida esta misma noche en el show de Jimmy Fallon.

Ya te digo, tío.

Imagino que estarás entusiasmado con todo lo que se os viene con esta vuelta.

Ya, bueno. La verdad es que no he pensado en ello como una “vuelta”. Realmente, nunca me fui a ningún lado, siempre he estado aquí, solo me he tomado algo de tiempo entre un disco y otro.

¿Te consideras una persona que le gusta meditar y sopesar bien lo que hace antes de lanzarlo?

Hmmm, sí, pero si te soy sincero ésa no es la razón por la que nos demoramos 5 ó 6 años en volver a sacar un álbum. Es simplemente que me gusta estar ocupado haciendo otras muchas cosas mientras grabo un disco y otro.

¿Cómo por ejemplo?

Bueno, sobrevivir. ¿Te parece poco?

Touché, ahí me has pillado.

Nah, no sé, he tenido mis épocas, pero realmente la música siempre ha sido una constante. Además, sacamos varias canciones sueltas en 2019. Hemos estado ahí, nunca nos hemos ido, insisto.

Sin embargo, esas canciones que mencionas no pertenecerán al álbum nuevo.

No, nunca fueron compuestas para pertenecer a ningún álbum, honestamente. Fueron creadas en una vibración distinta a la de este álbum y no había sitio para ellas.

Percibo que la vibración de este álbum es probablemente la más experimental que habéis generado hasta ahora en un disco.

Hmmm, no sé si estoy de acuerdo contigo en eso. Realmente creo que “The Moon & Antarctica” fue más experimental en su momento, pero claro, eso fue hace mogollón de tiempo. Quizás sonoramente hablando sí lo sea…

Tú que llevas tanto tiempo en esto, ¿ves muy cambiada la industria musical con respecto a, no sé, hace 20 años?

Ahora hay muchísimos más géneros y muchísima más gente metida en esto, pero a pesar de ello, veo que hay menos gente centrada en un género específico. Hace unos años todo estaba clasificado con más claridad, y si querías un disco ibas a la tienda de discos, y además tenías tiendas de discos para diferentes estilos musicales. Ahora todo eso ha cambiado. Ahora sin salir de casa puedes tener acceso a lo que te dé la gana. Pero aún así, no veo a la industria muy preparada para afrontar otras necesidades que van implícitas en el disfrute de la música, como crear sitios donde la gente pueda quedar para escuchar música o cosas así.

¿Estás en sintonía con la música que se hace ahora? ¿Algún artista actual que estés siguiendo?

No son exactamente nuevos, pero estoy muy a tope escuchando el “Feelin’ Kinda Free” de The Drones.

Me los apunto. Pero si tenemos que hablar de un disco que sea de “The Golden Casket”, porque tengo muchas cosas que preguntarte al respecto. Espero no abrumarte con tanta pregunta.

Y yo espero no decepcionarte con mis absurdas respuestas.

Seguro que no. Lo primero, es el título en sí mismo. Poniéndonos un poco fatídicos, ¿podría sonar a álbum de despedida?

No, no, para nada. No van por ahí los tiros. Mira, originalmente quisimos sacar un juego de mesa para promocionar el álbum, algo que fuera rollo el “Game of Life”, ya sabes, con su tablero, sus fichitas y todo eso. Tiras los dados, y ganas artículos, como teléfonos móviles, coches, likes en tus redes sociales, hasta que te sale la carta de “la tumba dorada”, que básicamente representa que nadie puede ganar en el juego.

Veo que la visión crítica al capitalismo no la habéis perdido. ¿Saldrá el juego entonces?

No lo sé, fue una idea muy loca que se nos ocurrió, pero molaría.

Sin duda. Otra cosa que me ha llamado mucho la atención de vuestro nuevo álbum y de los singles previos que habéis lanzado es el artwork, que rompe un poco la estética que presentabais hasta ahora.

Sí, más colorida quizás. Eso es todo culpa de mi buen amigo Dylan Odbert, que siempre tuvo la ambición de querer trabajar con nosotros. Vino con esas portadas tan guapas y no pudimos decirle que no. El envoltorio es una maravilla, sin duda, y creo que capta bastante bien los sentimientos tan variados que hay dentro del álbum.

Iba precisamente a comentarte eso. He percibido cosas tan dispares como cambios de humor, evolución emocional… ¿ha afectado de alguna manera el confinamiento y el pasado año a la elaboración del disco?

Realmente, el confinamiento ha sido solo una pequeña porción de toda la tarta. Podría haber sucedido o no, y el álbum habría sido prácticamente el mismo. Además, en lo personal, tengo dos hijos, uno de ellos realmente pequeño, así que estar en cuarentena y metido en casa iba a ser casi el mismo plan que tenía pensado para el año pasado.

¿Es ese tiempo en casa el lugar al que eludes como “el sitio entre el polvo y las estrellas” en tu canción?

No, que va, que va, no tiene nada que ver con la pandemia, créeme. Eso está más relacionado con mi visión personal de la vida y de cuán desafortunados somos por seguir vivos ante determinados contextos. 

Y para dar cobijo a todas vuestras reflexiones habéis contado una vez más con Epic Records. Por séptima vez, concretamente. ¿Qué tiene este sello que os mantiene unidos a ellos después de tantos años?

La razón que me mantiene unido a ellos es un contrato que firmé hace muchos años (risas). No, en serio, firmé el contrato hace mogollón de tiempo, cuando tenía 24 años. Al principio era un contrato que nos obligaba a lanzar un disco-doble cada año, y pensé “joder, soy bastante prolífico, eso lo hago en un periquete”, y luego, por lo que sea, empecé a demorarme como 6 años entre un disco y otro (risas). Personalmente, creo que es un tiempo de lo más decente para reflexionar entre un lanzamiento y el siguiente. Ellos lo aceptaron y yo lo aprecio. Sin duda, es algo que ninguna de estas grandes y esclavistas discográficas permitirían.

Pero en un principio no tenías pensado demorarte tanto entre “Strangers to Ourselves” y este álbum, ¿verdad?

¿A qué te refieres?

Se oyeron muchos rumores de un posible disco que iba a salir inmediatamente después, con colaboraciones de gente como Krist Novoselic o Big Boi, ¿qué pasó con aquello?

Ah sí, por supuesto. Sí, sigo teniendo esas canciones y acabarán saliendo tarde o temprano. Es simplemente que para este álbum no encajaban, y ya tenía demasiadas canciones nuevas. Me gustó cómo quedaron, aunque a veces sigo cambiándoles ciertas cosillas, ¿sabes? Y ahora es solo cuestión de esperar el momento adecuado para sacarlas, pero acabarán saliendo, sin duda.

En cuanto a este disco, tengo entendido que fue grabado en vuestro estudio en Portland, ¿verdad?

Fue grabado en Portland, dónde, como ya sabrás, vivo desde hace 20 años, pero no exactamente en el estudio. Todo estaba listo para llevarlo a cabo allí, pero ese mismo fin de semana Dave (Sardy), el productor, fue a ver a su familia. Comenzaron a cerrarlo todo, y yo personalmente también decidí aislarme con la mía… Así que gracias a la pandemia tuvimos que cambiar el plan y hacerlo desde casa.

Ahora que hablamos de Portland, ¿sigue ese retrato tuyo en el despacho del alcalde?

Naaah, no, me temo que no. Ya sabes, eso fue hace muchísimos años, y cada alcalde ha ido colgando en la pared lo que ha querido. Ahora está en un lugar mejor, está en el sótano de un coleccionista de arte.

Rodeado de arte, no suena nada mal. ¿Cómo crees que te ha influido Portland durante estos años?

Oh Dios, vaya preguntita…

Lo sé, lo sé… Sólo conozco Portland por la serie “Portlandia”, y no sé cuánto de real hay.

Gran serie, ¿sabes que salí en unos cuantos episodios? Bueno, a ver… Portland es bastante paródica. Hay muchos extremos y acaba siendo fácil reírte de todos ellos. No sé, no podría decir que me haya aportado gran cosa a la hora de escribir, porque entre unas cosas y otras hay siempre muchas distracciones.

Isaac haciendo un cameo en Portlandia

Bueno, por suerte dentro de poco vais a empezar a moveros. Hemos sabido que volvéis a ser cabeza de cartel de un festival, el “Just Like Heaven Fest”.

Sí, menuda locura, muy contento de volver a ver que se mueve todo esto.

Seguro que no será el último festi. Tan pronto como queráis venir a vernos a España, o a Europa en general, os recibiremos encantados.

Esperamos de corazón que cuando se comience a programar el tour se piense también en algunas ciudades europeas, sería la hostia volver a girar por allí.

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