Entrevista

[Entrevista con] Pájaro Sunrise: “Tuve que salir del pop para quererlo de nuevo”

“Kutlturkatzenjammer” (Lovemonk, 2013) es lo nuevo de Pájaro Sunrise, alias del leonés Yuri Méndez. Un trabajo, el cuarto, grabado casi al completo en la habitación convertida en estudio que Yuri ha montado en su casa. Después de “dos años grabando incansablemente”, lo que más le gusta hacer a Pájaro Sunrise, llegan estas 15 canciones “para cuando se hace de noche”. Tiene 34 años y los últimos 12 los ha pasado en la capital. Después de varios conciertos pequeños de presentación no sabe si habrá gira de un trabajo del que Yuri está más que orgulloso: “en los momentos malos no hay que olvidarse de los motores que nos ayudan a salir de la oscuridad.”

¿Por qué titular al disco “Kulturkatzenjammer”?
Yuri Méndez: Algún título tenía que ponerle y dudé entre un montón. Había leído el término en un relato, en un ensayo de Dwight McDonald (“Massault and Midcult”) y me quedó flotando en la cabeza porque lo que significaba para él que era como “pesadilla cultural”, yo creo, y por todas las connotaciones que sugiere como resaca, resaca cultural, acumulación de información, de música, de todo. Y el disco en parte era eso porque durante estuve sin tocar en directo, estuve grabando canciones todo el rato y era escoger entre todo el mogollón, entre todas las canciones de estilos distintos que había ido haciendo porque no pensaba en un disco, solo pensaba en grabar. Parece que “Kulturkatzenjammer” aunque significa más cosas iba bien para, por lo menos a posteriori, racionalizar todo eso y encontrarle algo común.

¿Titulo en alemán? ¿Hablas alemán o es un guiño?
No, yo no hablo alemán. Me parecía que tenía gracia por eso en plan hay que hacerlo todo en alemán, y ya está (sonríe).

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Hablas de pesadilla, de resaca, de acumulación de todo ¿Estas canciones han nacido desde un malestar vital?
(Yuri pide unos segundos para pensar la respuesta) A mí la impresión que me da en conjunto es más de algún tipo de reafirmación o aceptación de uno mismo, no sé si decir cuando te haces mayor, más que de malestar. Obviamente si tienes que reafirmar algo de ti es que había algo en lo que estabas dubitativo. Y si hay ahí cierto impulso vitalista es como cuando está un coche atollado, necesito un impulso para salir de algún sitio. Desde esa parte puedo entender que se vea el malestar, pero es ese malestar que se necesita encontrar es estar bien. Si estás bien es en contraste con algo.

En este disco tocas todo tú menos dos baterías y unos violines ¿Querías hacerlo así, tener el control de todo?
Lo podía haber grabado con gente porque tengo amigos que tocan. Todos los que hemos estado tocando con Pájaro (Sunrise) todo este tiempo están ahí y están dispuestos, pero llevaba un montón de tiempo queriendo hacer esto porque grabo solo de continuo. Quería hacerlo solo por muchos motivos. En lo musical el Old Goodbyes (anterior disco de Pájaro Sunrise, 2011) había sido lo otro, hacer un disco como una banda y ver que sale, y quería cambiar. Quería ver si podía hacer un disco yo solo. Done/Undone, parte solo del disco la hice yo solo pero lo había empezado con Pepe y hubo más gente en el proceso. Con este disco quería ver hacia dónde llegaba y qué salía. Algo así como hacerte una radiografía y decir “dónde estoy yo ahora mismo”. Y las dos razones son esas, en lo musical me apetecía cambiar y no repetir una vez lo mismo, y en lo personal por lo que tenía de reto.

Dos años grabando canciones sin tocar en directo, ¿De dónde vive un músico cuando no está girando, se vive del directo?
Eso es un mito, aunque supongo que sí que hay músicos que viven del directo pero conozco a muy pocos, y conozco a bastante gente que toca. Pueden vivir del directo grupos que llenan salas grandes, que se organizan bien, que pueden moverse con facilidad, pero la mayoría intentan no perder dinero. La idea de que se vive del directo también la hemos potenciado nosotros cuando a todos nos viene fatal. Yo creo que simplemente por la idea de que no vas a decir que a tus conciertos no va gente, o no vas a decir que no ganas bastante dinero porque tienes que repetir en todas partes que va mucha gente a verte, que te va muy bien. Y en realidad lo que estás creando es una mentira que permite que te puedan colar cualquier cosa. No veo por qué un disco es menos importante que el directo, es otra cosa, y como tal deberíamos considerarla.

El disco comienza y termina con la misma frase “It´s nice to be in the winning side”, ¿Esa es la moraleja de “Kulturkatzenjammer”?
Cuando escribo una letra intenta obviamente que sea coherente y que tenga un mensaje pero muchas de estas canciones son improvisaciones, es como si dejase que mi inconsciente hablase. Y aunque tengan que decirte algo yo tiendo a interpretarlas más como si fueses un psicoanálisis. El contenido manifiesto de las letras no es lo mismo que el contenido latente, como en un sueño. Entonces yo creo que “It´s nice to be in the winning side” más que una situación de hecho, profesional o respecto a las cosas que has conseguido, tiene más que ver con estar en un punto de vista, y odio esta palabra, vitalista. Y mantener ahí simplemente siendo consciente de que todo fluctúa, que sube y baja. Es como “ahora soy consciente de dónde estoy, soy consciente de que esto tiene que volver a bajar, igual que viene de abajo antes, solo que espero que sabiéndolo esta vez consiga que la bajada sea menos pronunciada, o menos violenta, o sea algo más reposado” creo que eso a lo que se refiere. En ese sentido el disco entero debería decir eso, o esa es la idea en el fondo de todo.

¿“Kulturkatzenjammer” es un disco para cuando se hace de noche?
Sí, yo creo que sí. No sé por qué, no puedo racionalizarlo, pero sí.

¿Dónde se ha grabado el disco? ¿Has usado elementos de la vida cotidiana para darle ese sonido?
En mi casa tengo como una habitación convertida en estudio, lo llamo estudio porque hay un ordenador, monitores y teclados. Hay una mesa muy grande y suelo depender de lo que haya encima de la mesa y suelo depender de lo que haya encima de la mesa en ese día porque soy muy vago. Si tengo que sacar cosas de los armarios o buscar determinados sonidos no lo hago. Suelo dejar que el azar determine mucho. Hay ciertas cosas que tengo muy claras y normalmente con lo que tengo a mano me sirve.

¿Qué canción ha sido la más guerrera?
Yo creo que el mayor dolor de cabeza ha sido escoger cuáles se quedan y cuáles dejo fuera. Y en este caso la que más guerra me diese, por el sonido, son la primera y la última, que nacen de una misma canción. Entraron cuando ya estaba hecho el máster del disco, aprovechando un retraso en la fabricación. La partí en dos, volví a mezclarla, y probablemente sea la más guerrera porque es la que más sonidos raros. En esta canción lo que oyes no suele ser lo que parece que es, y esa canción en cuanto a sonido me llevó más tiempo que todas las demás. También es la última, y supongo que quería conseguir otras cosas. Pero lo más difícil de todo es escoger qué canciones entran y cuáles no.

Escuchamos bases electrónicas en este disco, aunque el sello siga siendo el sonido folk de guitarra y voz característico de la música de Pájaro Sunrise. ¿Buscaste aire en la electrónica?
Es un poco largo de explicar, a ver si lo puedo resumir. Cuando dejé de tocar estaba cansado de la parte del pop de conciertos feos, de mamoneo, de gente haciendo la pelota a periodistas, de notar que se relaciona mucho lo que sales por las noches con cuánto tocas, de tener que callarte cosas que piensas, y eso me había hecho coger un poco de manía al pop en general. Entonces me pasé un montón de tiempo escuchando clásica, todo el rato. No me apetecía escuchar a un tío todo el rato hablando de mi novia me ha dejado. Escuchaba mucha clásica y empecé a tocar mucho más el piano de lo que tocaba, o intentar aprender a tocar el piano. De alguna forma la música clásica engancha con la música electrónica, la música de vanguardia de los cincuenta o los sesenta, John Cage, y supongo que por ahí otra vez fue lo que me volvió a llevar al pop. A pensar en la música, incluso en la clásica, ver como se orquesta ver la música como frecuencias. Escuchar los sintetizadores e intentar reproducir eso, ver como se usan en principio para intentar hacer arreglos, intentar que las canciones estén llenas, que todo funciona. Y todo ese camino me ha ido llevando otra vez al mismo sitio en el que estaba (le entra una carcajada).

¿Tuviste que salir del pop para quererlo de nuevo?
Sí, eso es. Entrando a través de la música clásica, de la clásica a la música de vanguardia, de la música de vanguardia a la electrónica y ahí acabar otra vez en el mismo sitio.

¿Qué música, de toda la que has escuchado en estos dos años, ha sido la que te ha calado más?
Hay un disco que acabó convirtiéndose como una obsesión de John Maus de 2011 (“We must become the pitiless censors of ourselves”), pensé cómo se puede molar tanto, obsesión no solo por las canciones sino por cómo trata el sonido, es una locura, cómo están hechos los arreglos, los tipos de teclados, me parece una genialidad tras otra, sin parar. Ese disco en cuanto a ser capaz de abrir más mi forma de pensar en cuanto al sonido me ayudó un montón. También recuerdo el disco de Nicholas Jaar, o los Eps que volví a escuchar un montón, y también me parece una pasada aunque sea más convencional con la mezcla de sonidos acústicos con cosas sampleadas. El sonido de un disco de Kidness (World, you need a change of mind) por el tipo de compresión, como todo baila cuando todo son compresores. Me he fijado más en sonido de discos que en canciones.

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¿Has ido a muchos conciertos en este tiempo?
Estuve un año casi sin ir a conciertos, vi muy poco. Escuché mucha música en casa, tenía un poco de trauma.

¿Qué otras disciplinas artísticas te mueven?
Me encanta el cine italiano de los cincuenta y los sesenta creo que es lo que más me gusta del mundo, más que spaghetti con carne. Me gusta mucho el cine europeo, el cine francés y el italiano sobretodo. En literatura creo que Jung es lo más grande, Foster Wallace cada vez me gusta más, Steindberg, Camus, Bergson, hay un montón de escritores europeos de los sesenta, setenta que me fascinan.

¿Quién te gustaría que te escuchara en directo y dónde?
Por imaginar me gustaría que fuese en París y que en el público estuviese Gainsbourg, eso hubiese molado.

Juegas siempre con el claro/oscuro en tus canciones ¿Eres así?
Supongo que sí, un poco bipolares somos todos. Una vez que te das cuenta de tu propia bipolaridad cuando te tiras a un extremo, aunque solo sea por salud, te obligas a recordar que vienes del otro extremo. Entonces las dos cosas están presentes y lo normal es que se acaben mezclando en la música. A mí antes me gustaba mucho Devendra Banhart, me sigue gustando, pero los primeros discos me gustan mucho. Pensaba que si un tío consigue tener esa alegría en la música sin hacerla especialmente rápida ni obviamente alegre tiene que ser un tipo muy oscuro por dentro. Muchas veces das un negativo de cómo eres o cómo estás con lo que haces y si están las dos cosas supongo que el negativo son las dos cosas también.

Esas dos cosas se ven en la portada del disco, la primera vez que te vemos en una portada.
Las portadas en su momento no han estado pensadas para representar nada, pero juntándolas todas ahora tienen su sentido. Siempre había pedido que no hubiese personas en las fotos, sin rasgos. Nunca había querido aparecer en la portada, y aquí me dio igual. Es como un proceso de maduración que ahora tiene sentido. Para mí en la portada lo de la luz o no es secundario, pesa más la relación de la portada con las portadas anteriores, es un proceso mío. Esto lo veo más como un final y puesta de sol que luz y esperanza.

@CarmenSocias
Escucha “Kulturkatzenjammer” desde spotify aquí

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