Entrevista

[Entrevista] Presumido: “Queremos que nuestra voz sea la de todos los géneros y opciones sexuales”

Presumido tienen su forma de hacer las cosas, y ello, aunque pueda variar de aquí a un futuro, en el presente nos sirve para entender la dinámica del dúo vigués, así como la esencia de su trabajo. Porque son viscerales, apasionados, exigentes, algo locos y aquello de hace unos meses parecía un titular de El Mundo Today: “Banda gallega empeña sus instrumentos para financiar la producción de su nuevo álbum”, y, de repente, poco después, la prensa y cientos de muros en redes sociales celebraban la hazaña; no solo habían recuperado su bien más preciado, sus instrumentos, sino que habían logrado la independencia a la que tanto aspiraban. La promesa de un nuevo álbum tomaba forma a medida que los doscientos mecenas que apoyarían el proyecto, por medio de una campaña de crowdfounding en el portal Verkami, iban haciendo del sueño una realidad plausible; el resto, es historia.

Ahora, casi un año después, cumplen su palabra y llegan al ecuador de su proyecto “Cuatro Estaciones”, con la publicación de “Primavera”, el segundo capítulo de un conjunto que llegará a su cenit en septiembre con la publicación de “Otoño”; pero para eso todavía nos queda disfrutar de la recién estrenada Primavera y, en muy poco tiempo, de “Verano”, próximo -e inminente- lanzamiento del dúo visceral:

Entiendo que no ha sido fácil llegar a esta estación, sobre todo después de un invierno tan convulso. ¿Qué ha supuesto para vuestro trabajo lo vivido este último año?

Quizá suene a tópico, pero siempre intentamos sacar lo mejor de cada situación convulsa. Puede que fuera uno de los detonantes a la hora de romper con nuestra anterior discográfica. “Cuatro Estaciones” era un proyecto sólido, las canciones llevaban maquetadas desde junio de 2017 y no había forma; la comunicación era malísima, no dejaba de aplazarse la grabación y no había forma de sacarlo adelante. Entonces, decidimos romper, ¿y qué pasó?, pues que hallar esta libertad trajo consigo que nos quedásemos prácticamente arruinados, tuvimos que pedir lo que nos faltaba para pagar la producción, con una mano delante y otra detrás; el dinero justo para grabar, sin posibilidad de realizar una promoción en condiciones.

Supongo que esto ha influido en el concepto del disco.

En un principio, “Cuatro Estaciones” no iba a ser un proyecto de cuatro EPs, sino un disco conceptual en cuatro bloques; la necesidad nos llevó a producirlo de este modo, no es que hayamos grabado el disco completo y lo estemos sacando por fascículos, sino que lo grabamos sobre la marcha; en cada estación, producimos, grabamos, publicamos y promocionamos cada parte. Ahora mismo estamos promocionando “Primavera”, pero a la vez estamos grabando las voces de “Verano”. Realmente nos ha cambiado totalmente el método de trabajo, es muy exigente, tenemos unos tres meses para realizar cada pequeño trabajo y, cuando digo realizarlo, me refiero a que esté el máster preparado para ser enviado a Alemania dentro del plazo… Vamos a toda leche, pero estamos encantados, nos sentimos dueños del proyecto, tenemos el timón y lo llevamos hacia donde queremos.

Actualmente, gran cantidad de músicos de todos los palos animan a los nuevos talentos a confiar en su propuesta y prescindir de las multinacionales, ¿hasta qué punto es realista dar la espalda a los grandes sellos?

Nosotros teníamos detrás a una de las mayores distribuidoras del mundo, trabajaba con nuestro sello; salía una nueva canción, y en muy poco tiempo tenía miles de reproducciones, pero es curioso porque luego lanzamos ‘El Rey Azotado’, ‘La Ley del Hielo’, ‘La Guillotina’…, y en los directo las conoce más gente. Tal vez con los grandes canales de distribución dispongas de un mayor alcance, pero quizá te estés dejando en el tintero a los fans de verdad: tu público inmediato. No pretendemos ir de abanderados del Do It Yourself, simplemente confiamos en nuestro proyecto. Ahora mismo estamos en ese proceso de búsqueda del equipo ideal. Lógicamente es importante disponer de grandes canales de distribución, los propios de las grandes compañías, sin embargo, no sirve de nada si no estás a gusto con lo que haces o tu trabajo no sale adelante.

Robin Schmidt se ha hecho cargo de la masterización de “Inviero” y “Primavera”, célebre por su trabajo con bandas como Placebo, Two Door Cinema Club, Mando Diao, Wolf Alice, The Kooks… ¿es una declaración de intenciones, o “Verano”, inminente tercer capítulo de “Cuatro Estaciones”, trae consigo novedades respecto a lo anterior?

El equipo será el mismo para todo el disco, pero Verano llevará incorporado un experimento, por así decirlo, que no podemos anticipar todavía, pero que supondrá la reinterpretación, junto con otro productor, de uno los temas que conforman Invierno; no significa que hayamos cambiado de productor, es tan solo una colaboración. Robin Schmidt es una pasada, estamos muy contentos con su trabajo. Tenemos un mail precioso de Robin, de cuando le enviamos las primeras canciones de Invierno, en el que nos dice que habiendo masterizado una media de ocho discos al día en los últimos veinte años, hacía mucho tiempo que no se lo pasaba tan bien trabajando como con nuestras canciones. Para nosotros, claro, fue todo un orgullo.

Como gallegos, no dais la espalda a esa retranca que decís está en peligro de extinción, ¿en qué medida ha influido en vuestra música?

Ha influido totalmente (risas), creo que si se nos considera los oscuros del electropop español es en gran medida por esta influencia. En nuestras canciones nos gusta hablar de las situaciones más dramáticas y penosas que puede vivir el ser humano, siempre con un punto final de ironía que hace que en el fondo no sea un proyecto que haga lágrima. ‘Necrotú y yo‘, por ejemplo, es una burla al amor platónico; ‘El Rey Azotado‘, al apego. Realmente estamos hablando de situaciones dramáticas, pero siempre con una pequeña sonrisilla al final.

Os declaráis fans de bandas como Nine Inch Nails, Apparat o St. Vincent, pero a la vez os ubicáis en el lado oscuro y canalla de propuestas nacionales como Dorian, Héroes del Silencio o La Casa Azul. ¿Jugáis al despiste?

Hemos empezado a hablar de bandas nacionales hace muy poco. A la hora de ubicarnos dentro de la escena nacional, seríamos algo así como el lado visceral de bandas como La Casa Azul o Dorian. La gente, a la hora de situar a los artistas de aquí, entiende mejor este tipo de aproximaciones.

En relación a lo anterior, ¿creéis que el mestizaje musical es clave a la hora de encontrarse a uno mismo como artista?

Somos una banda totalmente abierta a las influencias. Hemos podido notar, sobre todo en los directos, el dinamismo que esto nos aporta: tempos súper lentos con arreglos suaves, ritmos rápidos y cañeros que vuelven a la tranquilidad… Para nosotros todo lo que sea asimilar influencias y riqueza es positivo. Nos gusta presumir un poco de tener este sello de identidad.

Primer show en Madrid y os marcáis un sold out, no es algo que se vea todos los días.

Cuando dejamos la agencia, decidimos aprovechar ese punto de inflexión para hacerlo bien. Nos estaban empezando a llamar de salas y festivales, pero decidimos que no tenía sentido plantearse una gira de “Invierno”, o de “Primavera”, sin disponer del conjunto completo de “Cuatro Estaciones”. Decidimos que así como el proyecto estuviera lanzado, haríamos una gira de presentación. Respecto a conciertos en salas, decidimos fijar una única fecha, en Madrid. Necesitábamos ponernos a prueba, a ver si todo el ruido que habíamos hecho servía de algo. El año anterior tocamos en la misma sala y asistieron cuarenta personas, nos vino muy bien a nivel de confianza en el proyecto.

Llama mucho la atención de vuestra propuesta la transgresión de los roles de género: las emociones que transmitís son, por así decirlo, andróginas, no se dirigen a un género concreto, y a la vez muestran un marcado carácter sexual, en ocasiones lascivo, que conecta por igual con ambos sexos. ¿Cómo se consigue algo así?

Somos muy pasionales, muy fans de las emociones, y nos gusta sentirlas con mucha intensidad. Canciones como Animal Collective, o Esa No Era Yo, fueron compuestas directamente en femenino, porque así lo sentimos en el momento, no hay otra explicación. ¿Por qué por ser hombres tenemos que componer en masculino? Queremos que nuestra voz sea la de todos los géneros y opciones sexuales.

Uno de los fenómenos recientes de la actualidad musical en España es la consolidación de una escena trap sólida con una propuesta muy variada, en vuestra opinión ¿esto ha abierto nuevos caminos o, por el contrario, supone un bache para quienes trabajáis géneros ya asentados?

Nos parece algo muy positivo, de hecho nos recuerda al modo en que irrumpieron la música disco o el punk en la sociedad. Cuando algo está tan oxidado, es cojonudo que aparezcan nuevas propuestas que sean realmente extremas, de no ser así jamás nos moveríamos de nuestra zona de confort. El trap está dejando un poso muy interesante, gran cantidad de sonidos nuevos. Ciertos rasgos de identidad de este estilo ya están siendo asimilados por otros géneros, y ello conlleva a un enriquecimiento del TODO, por así decirlo. Si tiramos de hemeroteca, las razones y argumentos que se utilizan contra el trap son los mismos que se usaron en su día contra otros géneros y bandas: visten mal, cantan mal, no saben tocar… ¡Es algo muy burgués! Ocurrió con la música disco, el punk, el grunge… Con el tiempo van quedando nuevos registros, sonidos y formas, y eso genera un legado muy rico que termina por traer consigo la evolución. No hay música que represente con mayor fidelidad a la sociedad actual: vivimos en Instagram, nos nutrimos de la imagen, de lo superficial, no tenemos verdaderos problemas… Somos eso.

¿Cómo describiríais la acogida recibida este último año?

¿De Presumido, o del trap? (risas) Ha sido muy buena. Todo el tema del crowdfunding nos sirvió para hacernos un pequeño hueco en la escena, mucha gente empezó a ubicarnos. Crecemos en público, también en redes, y eso nos ayuda a crecer en opciones. Si lo analizamos de un modo cuantitativo, estamos saliendo en más medios, las críticas son más y mejores, las reproducciones en Soptify siguen creciendo… El hecho de que el año pasado tocásemos en dos festivales, y este año vayamos a tocar el ocho, puede leerse como que la cosa ha ido muy bien.

Para finalizar, tras vuestra ruptura con la gran industria, ¿os da reparo mostraros inquietos?

La inquietud va con nuestra personalidad, somos personas tremendamente nerviosas y activas, también muy exigentes con nosotros y con el equipo que nos rodea. Lo llevamos con muchísima dignidad y lo disfrutamos mucho… Estamos jodidamente estresados todo el día, algo perfectamente normal, pero nos encanta lo que hacemos. Nos hemos decidido a hacer el camino por nuestra cuenta, al menos por el momento, y que sea lo que tenga que ser.

3 comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.