Entrevista

[Entrevista] Triángulo de Amor Bizarro: “El ruido es parte de nuestro mensaje”

Triángulo de Amor Bizarro no hace prisioneros. Lejos queda ya su debut en 2007, la confirmación como la mejor apisonadora sónica de nuestro país en ‘Año Santo’ (2010) y ahora mantienen el pie al fondo del acelerador en su reciente ‘Victoria Mística’, publicado este verano en ‘Mushroom Pillow’. Acaban de iniciar una gira que les llevará por media España, México (allí serán teloneros de My Bloody Valentine) y Chile. Con las guitarras afiladas, charlamos con uno de sus vértices, Isa Cea. Sin pelos en la lengua, como a ella le gusta.

Dos meses de vida del ‘Vida mística y un sinfín de críticas elogiándolo. ¿Papás satisfechos?

“Mucho. Salió en julio, una fecha extraña porque en verano ya está todo cerrado. Pero ya estaba acabado y no queríamos esperar más. En estos dos meses no hemos dado muchos conciertos y hemos podido descansar, que ya ni nos acordábamos de lo que era eso… Empezamos fuerte. Hemos usado los festivales como banco de pruebas para ver cómo funcionan los nuevos temas en directo. Como integrar bien los tres discos. Y las críticas a ‘Victoria Mística’ están siendo muy buenas. Estamos contentos y orgullosos. Es una apuesta muy personal y siempre te entran dudas de sí estás dentro del mundo y la gente va a entender lo que quieres expresar. Ahora empezamos a hacer giras por salas y podremos calibrar mejor la respuesta del público”.

Se perciben algunos cambios, como el rollo industrial en ‘Robo tu tiempo’. ¿Pensáis meter un pie en la electrónica? ¿O el guitarrazo es innegociable?

“Me dejas descolocada con lo de la electrónica…”

Me refiero al próximo disco…

“Ah… Desde el primer disco buscamos más de una perspectiva en cada canción. Encontramos, por ejemplo, aspectos más siniestros que antes también estaban en cierto modo presente pero que ahora se notan más. También partimos mucho más de arreglos de teclados, de melodías, mientras que por ejemplo en ‘Año Santo’ salíamos desde un chorro de guitarras. Queríamos ir un poco más allá en las guitarras y los teclados, alcanzar un equilibrio que es la clave en este disco. Eso no marca cómo vamos a ir en el futuro, porque no tenemos ni puta idea. Funcionamos por instinto, no nos marcamos reglas ni normas. Llegamos al local y probamos hasta ver por donde va una canción. No tenemos nada predeterminado”.

Es fascinante ‘Un Rayo de Sol’. Otra extraña forma de concebir una ‘balada’. Véanse las anteriores ‘Super Castlevania IV’ o ‘Para los Seres Atados’. Está claro que no os inspiráis en Corin Tellado…

“Muy entrecomillado lo de balada, ¿eh? (risas). Desde los Seres Atados siempre nos apeteció ese lado brillante y oscuro. Meter ambas facetas en la misma canción, que pase a formar parte de nuestra personalidad como grupo. Las canciones nos acaban llevando a reafirmarnos en lo que más nos gusta. Este tipo de canción se ha acabado transformando en una constante en nuestros discos”.

¿Amor retorcido?

“Depende de lo que sea para cada uno el amor. A mi me parece muy bonita. Es lo bonito de la música, te permite no tener que seguir un patrón. Parece que lo universal es pensar en el amor con los gorriones cantando y todo ese rollo. Pero no es así”.

Tengo entendido que queréis hacer una gira corta y empezar a grabar otra vez. ¿Hay que apretar a las musas?

“Siempre lo decimos ¡pero tampoco te lo creas! Siempre es nuestro plan, ya lo teníamos tras el primero y el segundo. Cuando trabajas en el caos de la creación al final todo es imprevisible. Es cierto que ésa es nuestra idea, hacer una gira muy apretada y potente hasta febrero. Queremos tocar mucho y esperar un par de meses antes de meternos a saco. Ya en los ensayos estamos probando cosas nuevas que nos van saliendo. Queremos que no se prolongue, cogerlo ya ahora. Porque nos aburrimos mucho de nosotros mismos… El proceso de grabarlo y demás se nos hizo largo, se dilató bastante. Queremos algo más inmediato. Ponernos ya a prueba. Aunque sea para un EP”.

Vuestro en directo es sonar desbocados y muy alto. A este paso tendréis que repartir tapones antes del concierto como los Swans…

“Todo se andará (risas). Lo de desbocarnos va unido a nuestra forma de ser. Lo alto que suena es lo alto que queremos sonar. Aunque reconozco que a veces es difícil dominar esos niveles de sonido. Hemos podido sonar más alto porque tocamos en grupos mejor preparados. Podemos trasladar ese chorro sonido que tenemos en el local de ensayo. No es fácil que quede bien en directo pero es lo que queremos. A veces funciona, otra es más caótico. Tiene que ser así, no hay opción. Es algo inseparable de nuestras canciones. El ruido va pegado a las canciones. Es parte del mensaje”.

Ahora que llevas el peso la voz en un mayor número de canciones, ¿aún te siguen recriminando que a veces no se te entienda un carajo?

“Si hay un concierto donde no me lo dijesen me podría ir directamente a casa… (risas). Es inevitable. Siempre hay alguien que no te vio y no entiende por qué la voz está tan integrada en la música. Para nosotros, la voz es un instrumento más. No somos una banda que acompaña una voz. A veces nos gustaría que se oyese un poquito más, pero no vamos a sacrificar el chorro general de la canción por eso. No tendría sentido”.

El 15 de noviembre abrís el concierto de My Bloody Valentine en México DF. ¿Teloneros o de fans?

“Las dos cosas. Hace poco vinieron a tocar a Portugal y no pudimos ir porque estábamos con las mezclas. Me quedé un poco jodida. No los he visto nunca y tenía muchas ganas… Cuando recibimos la noticia de México dije “¡Toma ya!”. Va a ser increíble. Sobre todo que ellos decidiesen que querían tocar con nosotros. Es algo que sería muy difícil que pudiera pasar en España. Aquí hay otro tipo de baremos, tocaría otro grupo que tuviese más influencias… Les dieron unos discos de bandas que estábamos por la zona y nos escogieron a nosotros. Aún alucinamos”.

Kevin Shields dijo, “estos para mí”…

“Como si le dio un mareo y se cayó encima de nuestro disco (risas). Lo que importa es que vamos nosotros y no podemos estar más encantadísimos”.

También os dejaréis caer en una mini gira de cuatro fechas por Chile. ¿Primera visita?

“Primera. Y nos hace ilusión. Llevamos unos años oyendo que algo hay en Chile, que algo pasa allí y queremos ir a verlo. México, Chile, Perú… Están saliendo cosas muy interesantes y nos apetece estar ahí para comprobarlo”.

Os caracteriza que en directo lanzáis mensajes políticamente poco correctos. Ahora la Xunta de Galicia proyecta una ley para multar a grupos que “ofendan al público”. Me da que tenéis papeletas para ser los primeros en estrenarla…

“Eso está clarísimo. Yo es que si tengo un micro delante y puedo cagarme en la puta, pues lo hago. Estamos en unos momentos asquerosos, a nivel cultural pero también en general. A veces no puedes ir tocar en un sitio y decir “¡Me encanta bla bla bla!”. Si sabes que la mitad de tu público no tiene ni trabajo y de los que sí, muchos ganan una mierda. Me parece hasta irresponsable. Es una locura”.

Te cuesta contenerte, vamos…

“Efectivamente. Y cada día que te levantas ves algo nuevo. Un niño de 12 años puede ir a los toros pero no a un concierto de música en este país. Es increíble. No digo que por dos frases que suelto en un micro vaya arreglar algo, pero tampoco por decir algo bonito para agradar a un patrocinador me voy a morder la lengua. Lo que digo en una discusión mientras como también lo suelto cuando toco, no me intimida”.

Al hilo de todo esto, la política también interfiere en la música. Sin ir más lejos, aquí en Madrid se cierran salas constantemente, el Primavera Club fue boicoteado por el Ayuntamiento tras la tragedia del Madrid Arena…

“Allí tenéis un problema enorme que se llama Ana Botella. Es una loca y una ignorante. Lo más peligroso es juntar el poder con la ignorancia y ahí está ese ejemplo vivo. Se juntó con mafias para organizar cosas y sacar cuatro duros y lo hizo fatal. Yo nunca di un concierto con una organización tan pésima, macarra y mafiosa como lo del Madrid Arena. Hubo pasta por debajo, seguro. Y como la cagaron, y mucho, pues ahora dicen ‘Vamos a joder a todo el mundo de la música, que son unos rojos’. Aprovecharon para eliminar salas, directos, apretar aforos… Si ya hablamos a nivel de impuestos, lo hacen inviable. Si vas a tocar por ahí, de 10 euros que cuesta una entrada tú te quedas dos. Me extraña que haya tantos grupos en España. Muchos lo hacemos, a veces, casi por amor al arte. Y para que esta gente no nos pare con sus chanchullos”.

Hablabas de las estrecheces económicas de un grupo indie. Hace poco acabé el libro ‘Postales Negras’ de Dean Wareham y se quejaba de que pese a estar en grupos de culto (Galaxie 500, Luna) no le daba para pagar casi las facturas. ¿Vosotros vivís un drama cuando toca ir al banco?

“No es un drama porque lo cierto es que ya nacimos en un mundo donde la música ya estaba muy menospreciada, infravalorada y puteada. Cuando empezó MySpace la gente ya había dejado de comprar discos y ahora, directamente, ni los compran. Vivimos en otro mundo en el que ya no dependes de la compensación directa por vender discos. Tenemos que sobrevivir, y gracias a Dios que lo podemos hacer, tocando. Por eso tocamos mucho. Desde el inicio apostamos por hacer del directo nuestro punto fuerte y al final eso es lo que nos ha salvado y lo que nos mantiene arriba. A veces sí te parece frustrante. Cada cosa que queremos hacer nos cuesta mucho trabajo y esfuerzo. No tiene nada que ver el mundo actual de la música con el que había hace 15 años. Eso, seguro”.

Además de la crítica especializada, contáis con un pequeño ejército de fieles. Hace poco vi en mi misma calle una pintada. “Transfusión no es canibalismo” (de la canción ‘Amigos del Género Humano’ de ‘Año Santo’). ¿Os percibís como grupo de culto?

“En la música, algo te gusta o no te gusta, y en nuestro caso es clarísimo. Hay gente que no es que no les gustemos, es que directamente nos odia… Por eso, la parte a la que sí les gustamos tiene que estar muy convencida. No llevamos un rollo que se ande a medias tintas ni intente agradar. Sí que podemos presumir de que los que nos siguen lo hacen muchas veces a muerte. Hay un par por ahí que me los encuentro en muchísimos conciertos por toda España. Eso es una de las grandes cosas que te llevas. Ya no venderás discos, pero te llevas amigos de todas partes y conectas emocionalmente con gente de otros sitios a un nivel muy fuerte”.

Carlos A. Forjanes
Periodista con título enmarcado en la pared desde 2005. Un gol por la escuadra y un ritmo pegajoso le cortan la respiración. Lo primero lo cuenta en el Diario AS, lo segundo en Binaural.es. Charco que ve, charco que pisa. Twitter: @Forjanes_AS

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