Entrevista

‘Capitán Demo’, a la caza de nuevos talentos

Una vez a la semana, Radio 3 navega entre los grupos y solistas emergentes de nuestro país. Algunos dan sus primeros pasos en el tempestuoso mundo de la música. Otros llevan varios años intentándolo. No importa. ‘Capitán Demo’ intenta reflejar la realidad de la escena independiente, con el oído bien afinado y atento a las nuevas tendencias dispuestas a marcar la diferencia. Hablamos con Paula Quintana, directora del programa.

Como directora de Capitán Demo, ¿qué percepción tienes de la música emergente en nuestro país? ¿Qué tendencias llegan pisando fuerte?

Siendo exigentes, la música es un poco repetitiva. Los grupos buscan su originalidad, pero al final tienden a parecerse muchísimo entre sí y, sobre todo, a parecerse a lo que ya existe. En Capitán Demo buscamos la diferencia. Aunque es verdad que hay una tendencia a cantar cada vez más en inglés –algo que creo que es un poco un error, porque muchos grupos pierden un poco de autenticidad– lo que se hace es pop rock mayormente, sobre todo en español, pop rock basado en Los Planetas, Vetusta Morla, Lori Meyers. Se parece mucho entre sí todo. Melodías sencillas, cuatro acordes… También es verdad que, a veces, te encuentras con grupos que, haciendo cuatro acordes y melodías sencillas, sí que consiguen hacer algo diferente.

Esa nueva ola pop rock, con toda esa maraña de grupos que beben de influencias como las que has nombrado, Vetusta Morla, Lori Meyers y demás… ¿crees que está llegando a su fin? ¿Estamos ante un cambio de ciclo?

Para nada. No creo que estemos en un cambio de ciclo. De repente la gente está fijándose mucho en grupos que, siendo independientes y teniendo pocos recursos, se han hecho muy grandes. Es algo que antes era muy difícil, y los nuevos grupos se miran mucho en esos espejos. A mí me parece bien, porque les puede funcionar… y a la gente le gustan muchos grupos afines, entonces ¿por qué no les van a gustar nuevos grupos afines? Luego también hay una mirada hacia los ochenta, grupos con sintentizadores analógicos y cosas programadas. Al final se mira cada vez más hacia atrás. Estamos en un momento confuso, porque hay de todo: gente que hacen cosas que suenan hippies, grupos que hacen covers bluseros de toda la vida. Y, por supuesto, los que siguen las tendencias pop rock. También hay muchos grupos electrónicos, algunos con melodías y letras absolutamente imperceptibles, propuestas musicales que abusan de ruidos y sintentizadores, que a veces consisten simplemente en una persona grabándose en su casa. Estamos en un momento un poco raro, en el que andamos buscando un poco el elemento diferenciador. A veces alguna gente que escucha el programa me dice que no le gusta nada, porque pongo a gente chillona, totalmente ruidosa, proyectos sin apenas instrumentación. Pero creo que es por ahí por donde debemos ir. Más que por un cambio de registro, debemos apostar por la originalidad, buscar algo diferente aunque a veces sea sacrificando la belleza. Buscar el elemento diferenciador.

¿Y cómo ves el nivel medio de estas propuestas musicales en España? Algún que otro periodista, o mejor dicho, muchos, se quejan de que llegan maquetas horripilantes, que directamente no se pueden emitir. ¿Tienes esa percepción?

Eso me pasa a veces. Recibimos de todo: discos autoeditados, discos editados con sellos, grabaciones totalmente caseras… Es cierto que muchas veces me he visto diciéndole a alguna gente que me gustan sus canciones, pero que no puedo ponerlas en la radio porque no son emitibles. Hay grupos que te envían una canción que, aunque notas que tiene su valor, suena totalmente saturada. Al final intento fijarme más en la idea que otra cosa. Intento avisar a la audiencia de que es un grupo sonando a maqueta. A veces no me importa tanto. Cuando hay una idea buena sin duda intento pincharla, aunque sea sacrificando la calidad de sonido. De hecho a veces me riñen porque suena fatal. Pero siempre que se pueda, y que yo considere que algo es mínimamente radiable, lo prefiero hacer así. He escrito a grupos, y sobre todo a solistas, para que me vuelvan a enviar los temas con un pelín más de calidad. Entiendo a mis compañeros que dicen que algunas cosas no son radiables porque hay muchísimas canciones absolutamente desafinadas. Me he encontrado con temas descompasados, gente tocando fuera de ritmo… Y aún así, a veces he llegado a pinchar cosas de esas porque, insisto, el valor está en la idea. Actualmente es tan fácil grabarse que el nivel a veces deja mucho que desear. Pero estoy segura de que la historia de la música nos ha dejado sin un montón de grandes artistas por culpa del corte de pasar previamente por un sello, por una persona que te descubriera… Hoy en día simplemente hay que saber buscar, saber elegir y tener mucha paciencia. Llegan muchas canciones. Hay que descartar y es verdad que descartamos muchísimo. En mi caso, recibo alrededor de diez discos al día. Recibo discos físicos, vinilos, cds, cds grabados en casa, maquetas en mp3. Es muchísimo.

¿Cómo funciona ese filtro en vuestro programa? ¿Hacéis una labor de búsqueda? ¿Simplemente intentáis seleccionar entre lo que os llega?

Ambas cosa. Lo principal surge de lo que nos envían. Aunque es verdad que trabajo con muchísimo con el BandCamp, donde normalmente hay recomendaciones de otros grupos relacionados, principalmente me intento basar en lo que me envían los grupos. Hacen un esfuerzo previo, me escriben muchísimo. Hay artistas que vienen a verme a la emisora, que quieren conocer el programa, que me ofrecen tocar en acústico… Son muy generosos en ese sentido. Entonces intento dar prioridad a todos los que me escriben. Por supuesto, me gusta descubrir cosas por mi cuenta. Me encanta que me recomienden música. Tengo compañeros que me pasan discos que no caben en su programa, y que a lo mejor encaja en el mío.

¿Crees que los medios de comunicación han asumido el papel de cazatalentos en ese sentido, ejerciendo un poco de filtro, porque quizás se ha perdido el filtro tradicional de las discográficas?

En parte sí. Pero también creo que a menudo nos equivocamos en los medios porque nos dejamos llevar todos por las mismas tendencias. Por lo que yo veo, en nuestra programación, y en las de otras emisoras, y en los blogs musicales, todos los grupos se repiten mucho. Es bastante monotemático, y para mí es algo muy cansado. En mi caso, intento no pinchar jamás una canción dos veces. E incluso un grupo que me gusta, a lo mejor solo ha sonado una vez en Capitán Demo desde que yo lo llevo, porque intento dar cabida al mayor número de grupos posible.


Foto: La Gramola de Keith

¿Os veis rebasados por la cantidad de oferta que hay? ¿No hay quizá demasiada oferta y muy poco espacio?

En mi caso, sin duda. Capitán Demo es una hora a la semana y me caben como mucho quince canciones. Hay grupos que me han fascinado desde el principio pero que solo han sonado una o dos veces. Luego intento recordarlos en el blog, intento moverlos en Facebook, intento ir a sus conciertos, o intento hablar de ellos con mis compañeros. A veces cuando un grupo me gusta mucho, voy a otros programas y les intento convencer para que lo emitan. No siempre les convenzo, porque ellos también tienen ya toda su propia oferta interna. Pero entiendo que los programas diarios sí que podrían tener un pequeño espacio.

¿Cuesta mucho elegir entre la música que llega?

Hay semanas en las que cuesta, según mi criterio, rellenar una hora con canciones que tengan una buena calidad. Es decir, la oferta es muchísima, pero no todo es bueno ni mucho menos. También es comprensible. Los criterios son muy personales. En mi caso, intento tocar el mayor número de géneros posibles, pero no siempre es sencillo. Aunque en algunos casos, si me llega algo de flamenco, se lo paso a la persona que lleva el programa de flamenco en Radio 3, igual que si llega algo heavy. Pero intento poner de todo. Intento poner funk, intento poner blues, intento poner cantautores, punk. Pongo canciones instrumentales, en euskera, en catalán, me da igual. Me puedo equivocar a veces al seleccionar, porque sin duda, la oferta es grandísima. Hay un volumen de música y de bandas impresionante.

En qué ciudades se concentra la mayoría de grupos…

Hace poco hice un programa desde Valencia, y solo el número de bandas y la cantidad de opciones que tenía era impresionante. La zona mediterránea es absolutamente prolífica ahora mismo. Zonas como Valencia, Cataluña, Murcia, Baleares…

¿Y Andalucía? ¿Qué opinas de ciudades como Málaga o Granada?

El problema con los grupos que están subiendo de Granada suelen tener una influencia de Los Planetas tan clara… Por un lado, me parece fenomenal. Lo entiendo, porque es lo que han mamado. Es un grupo al que yo también imitaría, por qué no. Un grupo que ha marcado la forma de hacer pop rock en nuestro país, que son auténticos pioneros del indie. Pero es bastante evidente: esas voces arrastradas, las guitarristas que van dialogando, los ritmos marcados. Se nota mucho. De Málaga me gustan mucho un grupo que al final ha terminado afincado en Madrid, Hazte Lapón. Es sin duda uno de mis grupos favoritos. Me parecen muy interesantes porque se atreven a hacer algo entre Manos de Topo y algo un poco más fácil para el oído. De Andalucía, la verdad es que no tengo material suficiente de esa zona. Estoy segura de que hay, pero en el tiempo que llevo aquí en el programa, es en la zona de mediterránea donde más bandas se ponen en contacto con nosotros.

Al parecer se acusa a Radio 3 de ignorar la escena rockera nacional. ¿Por qué crees que se produce esa percepción por parte de algunos sectores del público?

No tengo esa percepción, porque rock se pone. Además, muchos tipos de rock. Hay programas de heavy, hay programas de pop rock, hay programas de rock de otras fechas…

¿Y cómo ves el panorama rockero actual a nivel emergente?

El rock de toda la vida, no es mi favorito, con lo cual no puedo ser objetiva. Pero me gustan algunos grupos españoles que hacen rock, y también emergentes. Me gustan grupos de referencia de rock actual, en los que está involucrado Jack White, por ejemplo. Los grupos que siguen esa línea al final me gustan, pero en cuanto los discos son un poco más durillos para mi oreja, se los paso a ‘El Vuelo del Fénix’ con toda la intención, deseando que a lo mejor allí haya un hueco para ellos.

Según muchas voces, la radiofórmula en España ignora el presente de la escena musical, que se centra en los grandes éxitos de los 80, de los 90… y Radio 3 no puede hacer todo el trabajo por sí sola. ¿Tienes esa sensación de que existe esa desconexión entre la radiofórmula y el presente de la escena musical?

Hombre, la tengo desde el momento en que se sabe que lo que se pone en la radiofórmula está pactado y está pagado. Hasta donde yo sé, los números uno son números uno porque se ha comprado. No son números uno porque es lo que más guste, es porque se invierte para que un artista concreto sea número uno.

Con el auge de las redes sociales, se dice que el papel intermediario de los medios de comunicación ya no es necesario. Es una opinión muy extendida entre el público y, sorprendentemente, entre muchos grupos emergentes. ¿Hasta qué punto crees que está ocurriendo esto?

Creo que es justamente al revés. Y me pasa a mí como profesional, pero me pasa también como oyente. Hay tanta oferta que si no tienes a alguien que funcione como prescriptor, te pierdes. Creo que al final, te encuentras con tanta música que no sabes por dónde ir. Hay tantísima, que alguien te tiene que decir “esto es lo bueno”. Y puede que no lo sea. Pero todos necesitamos que nos recomienden cosas, que nos destaquen grupos. Probablemente no siempre se destaque a los mejores. Nos vamos perdiendo cosas en el camino, pero luego tú tienes la opción de seguir indagando. Creo que sigue siendo muy importante una opinión, un criterio. Ahí tiene mucho valor Radio 3, que se basa en el carisma de sus locutores. Te facilitan, según el género que te guste, navegar un poco entre todo el enorme panorama musical que tenemos. Porque si no, es demasiado. ¿Es cierto que ahora cada vez tú puedes estar al tanto de lo que hay musicalmente en la actualidad sin escuchar la radio? Sin duda. ¿Y es verdad que es como un trabajo al que tienes que dedicar horas y horas en casa? También. Me parece que la radio tiene su valor. El matiz de Radio 3, además, es aportar algo a la canción. No vale con nombrar el grupo y el título. Tienes que dar datos. Todas las canciones que ponemos las ponemos por algo. El locutor, al final, tiene su carácter y tiene su valor, no solo porque está eligiendo las canciones que te gustan, sino porque es una persona que dedica todo su tiempo a escuchar, descartar y descubrir. Necesitamos un guía. Para un artista, si no lo descubren los medios, todo es mucho más complicado. Y un medio puedes ser también un blog. No solo hablo de Radio 3, ni de radios exclusivamente. Ni mucho menos.

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