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Las 20 mejores bandas y artistas emergentes del 2018

Repasamos los 20 "promesas" más potentes del año

mejores artistas emergentes 2018

15 – GIA MARGARET

La fragilidad como fortaleza. El abismo empleado como eje de referencia en el «terratrip» de nuestro inquietante destino vital. Así es como la psique de Gia Margaret suele interpretar el mundo, y como, por defecto, este queda retratado en un «There’s Always A Glimmer» estelar. De entrada su folk aderazado con sintes y bases orquestadas puede resultar un tanto impertérrito. Nada más lejos de la realidad: pétalos de rosa afloran por los poros de su piel al sentir las punzadas de una inevitable purga sentimental. Empoderamiento femenino e irreverencia ante al infortunio quedan enmascarados sobre una fina capa de puro candor. Una dualidad tan compleja como necesaria en un año como el que nos ocupa. [Pablo Porcar]

14 – TOMBERLIN

Su forma de encauzar lo ordinario como algo trascendental recuerda, y mucho a Grouper en enrocadas piezas como ‘Untitled 2’ o ‘Any Other Way’. Por otro lado también divisamos en ‘I’m Not Scared’ y ‘Any Other Way’ una envidiable soltura, muy en la línea de Sharon Van Etten en “Are We There”, a la hora de desenvolverse con el piano y guitarra. Tomberlin aúna la esencia de ambas artistas, y algunas otras más (hay miga Bridgers en todo este asunto), en una versión sin pulir, frágil y primitiva representada por catárticos clímax altamente introspectivos trenzados en ‘Seventeen’, o incluso también en ‘Tornado’, minimalista corte compuesto por Sarah con tan sólo 19 años en el piano de cola de su progenitor.

Si las obras de Stella Donnelly les parecieron demasiado edulcoradas, no duden en echar un tiento al material presentado ahora por Tomberlin. Lo avisamos desde ya: la chavalita de Jacksonville apunta maneras para dejar de ser una mera “rookie” en un circuito necesitado de nuevas, y mestizas figuras como ella. [Pablo Porcar]

Nuestro «promesas» sobre Tomberlin.

13 – DIDIRRI

El artista de Melbourne de tan solo 23 años conquista con su folk depurado. Un artista que defiende las ideas simples, como su primer EP “Measurements», lleno de canciones honestas y cautivadoras. Destaca su carisma en el escenario y su profunda personalidad, Didirri te lleva donde él quiere con tan solo unas notas a la guitarra y su profunda voz. Un storyteller en toda regla que emana de la música de Paul Simon. Sus letras hablan de temas que realmente le conciernen: el amor, las rupturas y la cura de la música como antídoto. Su single debut ‘Blind You’ es una declaración al amor verdadero y a las heridas que produce en el tiempo. El australiano ya ha sido telonero de Tash Sultana y The Temper Trap entre otros, y ha tocado en The Splendour in the Grass, el mayor festival de Australia. Sin duda, hay esperanza para el folk. [Fátima Conde]

Nuestro «promesas» sobre Didirri.

12 – GOUGE AWAY

En Florida no solo hay cocodrilos, jubilados blancos como la leche y cubanos, todos del partido republicano. De Fort Lauredale llega una banda de la que ya es imposible ignorar sus primerizos pero importantes méritos. Aún en búsqueda de un sonido que les ayude a plasmar la personalidad que se les intuye, el camino empezó por el hardcore-punk de “, Dies”, su primer álbum. Un fiero asalto que ha mutado en “Burnt Sugar”, en el que incorporan a su sonido influencias de referentes más sinuosos como The Jesus Lizard o Fugazi. Siempre con letras cargadas social y políticamente, rabiosas y urgentes, desde lo más personal y altamente transferible. Capitaneados por la desgarradora voz de Christina Michelle, que representa un soplo de aire fresco en el género, en la acepción musical y biológico-cultural, Gouge Away practican una amalgama angular de descaro y malicia lista para estallar. [Nil Rubió]

Nuestro «promesas» sobre Gouge Away.

11 – HALEY HEYNDERICKX

Heynderickx suele describir su música como “doom folk”, básicamente por la sobriedad inherente a su ADN. Pero ni al disfrutar de ella nos vemos cumpliendo condena en el infierno de Dante, ni parece que el sonido nos vaya a rebanar los tímpanos. Al contrario: la propuesta de la de Oregon es de las más abrazables que hemos disfrutado en estos últimos meses. En «I Need To Start A Garden» la estadounidense puso un pie sobre las dóciles baldosas sonoras del folk de Angel Olsen, y en su última obra, el EP «Among Horses III», coqueteó con unas bases un tanto «roots» con reminiscencias a la Feist más catártica e introspectiva. Habrá que seguirle la pista. [Pablo Porcar]

Nuestro «promesas» sobre Haley Heynderickx.

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