Promesas

Barrie: noches que huelen a canela en Brooklyn

barrie

Reinventar la rueda a estas alturas del partido no resulta fácil, no: resulta imposible. Desmantelando la intención de dar con revolucionarios hallazgos, ahora lo que parece primar en terreno musical es, entre otros asuntos, el dar con grupos y/o artistas dotados de un firme distintivo propio. Uno que consiga irradiar calor, y que, a su vez, sirva para grabar a fuego la huella de un conjunto dentro de un firmamento saturadísimo de propuestas de lo más variopintas.

En este sentido ubicamos como un pequeñito emblema de estos tiempos a Barrie. La génesis del conjunto de Brooklyn resulta bastante significativa dentro de un contexto como el actual: dos de sus integrantes (Noah, Sabine) se conocieron vía Tinder por meros motivos musicales. «¿Eres una chica?¿Quieres tocar el bajo?¿Deseas unirte a una banda?» – se podía leer en un perfil, el de Noah, que servía para empezar a promocionar una prometedora banda engendrada a seis manos junto a Spruge y una talentosa cantante (Barrie). Sabine, esperanzada a más no poder, no dudó en marcarse un «swipe right» (casi) a ciegas.

Desde entonces lo de este quinteto (Dom se unió a la batería algo más tarde que el resto) ha ido a más en apenas dos años. El pistoletazo de salida lo dieron en 2018 al publicar su primer single (‘Canyons’) pero no fue hasta el aterrizaje de su sencillo más radiado con el que empezaron a despuntar en las redes. «La canción tiene cierta estampa ochentera» – comenta Spurge en The Fader al hablar sobre ‘Tal Uno’. «Imagina a escolares, todos ellos ataviados con su uniforme, bebiendo ponche y sintiéndose entusiasmados por los anuncios realizados por su rector. Muy John Hughes la movida«. Imposible encontrar una que sea más gráfica, ¿verdad?.

Pese a los 4 millones de escuchas cosechados con ‘Tal Uno’, Barrie consiguieron superarse en términos creativos al editar su sólido álbum debut en el pasado mes de mayo. Agradeciendo con su título un presente de lo más gratificante, «Happy To Be Here» exhibe un dream pop dulzón, accesible y tremendamente adictivo que, vehiculado por magnéticos teclados «made in the 80s», consigue volar alto al aglutinar exquisitas mini referencias «funkys». ‘Darjeeling’ es servido como plato principal en un banquete de manjares copado por deliciosas propuestas del nivel de ‘Geology’ o ‘Habits’, joya de bella reminiscencia «math».

Tinder, de alguna curiosa forma, los unió. Ahora, tras realizar su primera buena gira europea, el futuro de Barrie parece estar bien abierto. Esperemos que lleguen al menos a las bodas de plata.

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Pablo Porcar
el autorPablo Porcar
Fundador y editor de Binaural.es. En busca constante de aquel "clic" que te haga engancharte a un artista o grupo nuevo durante semanas y semanas. Mi Twitter personal: @pabloporcar

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