Promesas

Knifeplay: miedo, zozobra y desidia en la Filadelfia moderna

knifeplay

Otra vez volvemos a destacar a modo de «promesas» un grupo que, pese a haber salido recientemente del cascarón, aún cuenta con la vitola de formación emergente. Ellos son Knifeplay, un conjunto estadounidense que vio afectado su pujante ascenso mediático a causa de la pandemia. Su historia fue tal que así: pese a nacer a finales de la pasada década y telonear en un corto lapso de tiempo a nombres del gramaje de Alex G, Coma Cinema, Indigo Da Souze y Jay Som, las alas de la banda se vieron cortadas de golpe al divisar como la campaña promocional de su álbum debut («Pearlty», 2019) se vio zanjada de forma abrupta a principios de 2020.

Entrando en cierto estado embrionario, e hibernando a cal y canto en la caja fuerte de su propia mente, Knifeplay dedicaron todos los esfuerzos energéticos de sus últimos dos años a confeccionar su anhelada segunda obra. Uniendo fuerzas con Jeff Zeigler, Knifeplay destaparon nuevamente su potencial con «Animal Drowning», nuevo trabajo de larga duración que la banda publicará el próximo 19 de octubre. «Todos nacimos para ser artistas y personas libres. Nacidos para acabar buscar nuestro propia actualización«, comenta el líder de la banda en un comunicado sobre un LP gestado a partir de sensaciones tortuosas. «Pero sentimos que acabamos alineados ahí fuera, perdidos y confundidos, dentro de un demacrado mundo moderno. Mucha gente siente que o sigue lo que les han enseñados o acaban sumidos en el miedo y la confusión«.

Engullidos en esa sensación de desazón y de absoluta deriva, Knifeplay han estrenado varios temas nuevos. ‘Promise’ nos adentra en un tétrico paraje en el que, a lo buenamente Mazzy Star, se transita en claros y oscuros pisada tras pisada. También cuenta con, sorpresa, la electricidad estática de My Bloody Valentine. Con ‘Ryan Song’ los teclados entran de lleno en la ecuación, diseñando una frágil ecuación en la que los de Filadelfia, lejos de volver a mostrar la rotundidad de ‘Tears’, navegan por la melosidad de los Sigur Rós más nostálgicos. La sucia «Philly» de Nothing, convergiendo con el tono volcánico de Sigur Rós y la escala de grises de Mazzy Star: en el mundo de Knifeplay hay pesadillas para todo.

Bandcamp | Spotify

Similares a: Mazzy Star, Hope Sandoval, My Bloody Valentine

Pablo Porcar
el autorPablo Porcar
Fundador y editor de Binaural.es. En busca constante de aquel "clic" que te haga engancharte a un artista o grupo nuevo durante semanas y semanas. Mi Twitter personal: @pabloporcar

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.