Una noche en la Casa Jäger de 2012

Soñamos durante mucho tiempo en vivir algo así. ¿Cuántas veces en los últimos años habíamos escuchado hablar sobre la legendaria Casa Jäger? Centenares…¿o serán miles? La cuestión es que este año se celebró en Barcelona el 18 de octubre, y nosotros, como somos de la ciudad condal, no nos lo pensamos dos veces y acabamos embarcándonos en una esas breves aventuras que uno recuerda durante tiempo y tiempo.

Todo empezó en un meeting point establecido frente a un bar barcelonés (Mallorca con Bruc) disfrazado de ciervo para la ocasión. Desde las 19:00 de la tarde y cada 20 minutos encontramos buses lanzadera hacia CASA JÄGER. Sin aglomeraciones y sin retrasos se van llenando los buses de manera escalada conforme llegaba la gente. En el meeting point nos tomamos una cervecita como protector estomacal para la que nos espera.

Ya en el bus, de camino a la fiesta nos enfilamos por Gran Vía , pasando por Montgat para llegar a Alella, destino final donde se ubica la buscada CASA. Durante el trayecto nos explicaron 4 normas, a parte de pasarlo bien. Este año tuvimos las 4 consumiciones habituales canjeables por shots de Jager o cerveza; y la cena, hamburguesa de ternera o vegetal, bastante buena por cierto. La diferencia a otros años era que este no teníamos la posibilidad de pagar por beber más. Un desmadre en la anterior edición en Valencia hizo que esta estuviera más controlada.

A la entrada al recinto ya vemos el caserón. 2 plantas, con unas 5-6 habitaciones (ambientes). En casi cada una de ellas no faltaba un DJ para amenizar la fiesta. 3 de ellas diseñadas por Eloy Azorín y otros de aquellos famosillos que todos nosotros conocemos. Buen ambiente, buen rollo, algunas caras conocidas, otras no tanto…vamos una fiesta que pintaba bien padre.

Al primer concierto que asistimos fue al de los Buzzcocks. Eran las 23 cuando estos maestros del punk rock de Bolton se subieron al escenario. Es verlos y saber que estos referentes ya están mayorcitos (¡fundaron el grupo en el 76!) pero aún tienen mucha, mucha caña. Más de una hora de clásicos y más clásicos es la que nos brindaron a base de sangre, sudor y alguna que otra lágrima (¡pero siempre de emoción!). Antes de ellos actuaron los Nastys, que más tarde se unieron a la fiesta y estuvieron revoloteando por la casa, aunque se notó que a esas horas la gente estaba más por la cena, la charla y los chupitos que por otra cosa.

Para acabar el evento nos decantamos por las THUG LADIES. Estas chicas abrieron la maleta para pinchar tanto algunos temazos actuales como algunos otros más desconocidos, hasta que el público fue vaciando la sala y concéntrandose en el jardín de entrada para programar lo que se avecinaba: una sesión de desfase post-Casa Jäger que sólo los más valientes pudieron aguantar. Nosotros al final acabamos rendidos entre alguna que otra copichuela y tanto brinco, pero es imposible no recordar esa fiesta con una sonrisa en la cara.

Es lo que tiene Jäger: fiesta que promueve, fiesta a la que quiere ir todo el mundo. ¡Y con razón! Damos fé que la experiencia vale mucho la pena. Y los chupitos también. Eso siempre.

Texto | Xavi Pisano

Vídeo de Tendenciasfashionmag.com

0 Shares:
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También te podría interesar