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[Crónica] FIB 2017

cronica fib 2017

El Festival Internacional de Benicàssim es un clásico de los festivales de verano, y en su 23ª edición (FIB 2017) contaba con un cartel de lujo lleno de grandes artistas de la talla de The Weeknd, Los Planetas, Foals, Liam Gallagher y Kasabian entre otros. El plato fuerte venía desde California; muchos no se explican qué pintaban Red Hot Chili Peppers entre tanta apuesta indie, pero gracias a su presencia lograron colgar el cartel de “sold out” el sábado atrayendo a 53.000 personas. El FIB sigue sumando y creciendo. Lo que tampoco se explica es que después de tantos años la organización dejara tanto que desear: colas infinitas para acreditarse, mala señalización del recinto y un rally improvisado como parking.

Desde que cambiaron de propietarios el público asistente es muy diferente. Siendo la mitad procedente de tierras británicas era extraño cruzarse con alguien de la “terreta” como dicen los de la zona. Un público que viene más por la playa y la fiesta que por la buena música. Aún así, el FIB sigue conservando parte de su identidad, y nosotros esperamos que lo siga haciendo y nos siga trayendo bandas de tanta calidad como en esta edición.

JUEVES:

La jornada del jueves comenzaba con The Courteneers: el grupo garaje de Manchester pisaba fuerte con ‘Are you in love with a notion?’ desprendiendo toda su garra en el escenario y calentando motores. The Weeknd hacía su aparición pasada la medianoche. El canadiense de origen etíope salía con una puesta en escena bastante austera y entonando su ‘Starboy’. El poco garbo que demostró en el escenario no impidió que conectara con su público y éste lo diera todo. Sonaron todos sus hits, incluyendo ‘Secrets’ que revolucionó a los teenagers allí reunidos, y que se desgañitaron cuando al final del tema sonó la primera estrofa de ‘I feel it coming’. La popularizada canción, nacida de su colaboración con Daft Punk podría ser de las pocas canciones que se salvan de su último álbum. Una actuación correcta y sin sorpresas.


En otro escenario y con otro tipo de público totalmente distinto, con más espacio y más ropa puesta por parte de los asistentes, sonaban The Jesus and Mary Chain. Nos trasladamos a principios de los 90, el rock alternativo invadió el escenario Visa donde la mítica banda escocesa arrolló demostrando ser de lo mejorcito del primer día de festival. Atrás ha quedado la rebeldía de los integrantes que hacía de cada actuación un festín de golpes y distorsiones. Se trata del regreso de esta banda desde que en 1998 publicaran su último trabajo.


Jim Reid agarraba bien su micrófono con el cable enrollado demostrando que todavía está en forma a sus 55 años, entonando las míticas ‘Amputation’ o ‘April Skies’, donde se limitaba a cantar y a mirar al batería como hicieran años atrás. Contaban con una dulce voz femenina que puso los coros a varios temas, incluyendo la conocida ‘Just Like Honey’, donde recordamos a Bill Murray despidiéndose de Scarlett Johansson en la última escena de “Lost in Translation”. El grupo cerraba su actuación con ‘I hate rock and roll’, que hizo las delicias de los más fans allí presentes demostrando que el rock no tiene edad.

La electrónica aparecía de forma elegante con Bonobo. Una banda bien completa acompañaba al británico que con un sonido impecable nos deleitó con temas de ‘The North Borders’ y ‘Migration’ entre otros.

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